sábado, 10 de diciembre de 2011

Pequeña Lechuza

Lechuza. Talla en madera

Hace apenas unas semanas, nuestro buen amigo Antonio Martín Ortiz —el «catedrático», como le llamamos mi padre y yo familiarmente—, siempre generoso en sus intervenciones, quiso expresarme en un comentario, esta vez en mi otro Blog de poesía, su predilección por el búho (o, más bien, la lechuza) como animal emblemático:

«Mire por dónde resulta que el búho es mi animal preferido, por eso de que la lechuza es el símbolo de la diosa Atenea / Minerva, diosa de la guerra como estrategia y de la inteligencia. En mis años juveniles hice mi correspondiente colección de búhos que aún conservo...».

A partir de aquí comenzamos un animado diálogo sobre búhos y lechuzas donde mi padre, autor de la talla que presentamos hoy, como hombre de campo que vivió, en sus tiempos, en frecuente contacto con la naturaleza, tuvo que intervenir para aclararle a nuestro amigo las diferencias esenciales entre ambas especies de rapaces nocturnas, pues, siendo como es el profesor un gran experto en lenguas muertas, no se distingue especialmente por sus conocimientos sobre fauna viva, lo cual me parece hasta cierto punto natural, ya que excede de toda capacidad humana el abarcar muchas y muy diversas disciplinas en grado de excelencia.

Lo curioso es que el poema que estábamos comentando no versa sobre un búho, ni siquiera sobre un ave, sino sobre una tortuga o, más bien, sobre la estrategia de la tortuga como animal particularmente dotado para la supervivencia; estrategia esta, la de la tortuga, que, en mi opinión y dicho sea de paso, muy bien podría aplicarse para sobrevivir a cualquier crisis, tanto a la actual crisis financiera que nos afecta a casi todos o, pongamos por caso, una crisis sentimental o de pareja, si queremos referirnos a algo más íntimo y personal. Lo del búho vino a cuento porque le hice ver una foto de nuestra Galería de imágenes en donde, además de la tortuga, que es lo que yo quería mostrarle, también se puede ver un pequeño búho que realizó mi padre hace unos años a partir de un simple taco de madera extraído de un palé de estos que habitualmente se utilizan para transportar mercancías.

El caso es que comentando mi padre y yo sobre la cuestión a que nos había llevado nuestro amigo terminé sugiriéndole que por qué no hacía una lechuza. A mi padre, de momento, le pareció bastante dificultoso tallar una lechuza por las características morfológicas de este ave nocturna y, además, a él le parecía más bonito y le gustaba más hacer un búho. Pero, en vista de que se iba a hacer como un guiño a nuestro amigo, que, al parecer, asocia «a la lechuza a los buenos augurios, y al búho a los presagios siniestros, porque así aparece a veces en la Literatura Griega» y, puesto que al mismo le «cae más simpática la lechuza, porque es el símbolo de la colección de los textos Griegos Guillaume Budé, publicada por LES BELLES LETTRES, de la misma forma que la loba Capitolina lo es de los textos Latinos», mi padre acabó decidiéndose a tallar la lechuza que habéis podido ver, la cual queda publicada en honor de Don Antonio y a él expresamente dedicada como testimonio de nuestro afecto y reconocimiento. Va por usted, maestro. Gracias por ser como es.

Publicadas en este espacio con anterioridad:

Bastón búho.

21 comentarios:

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

1/2
Amigos míos del alma, hombres de gran inteligencia ambos, y de una Humanidad más que soberana, Don Serapio, el artista emulador de Fidias, y Don Carlos, el escritor que nos transmite siempre profundos pensamientos e ideas, símbolo que son los dos del Amor y cariño paterno-filial, un aspecto de la afectividad que ahora precisamente no está demasiado de moda,

quedo más que impresionado por la deferencia que han tenido Vds. dos de dedicarme esa lechuza que, con su permiso, que presupongo gustoso y favorable, ha sido ya trasladada a mi espacio, como símbolo y anunciadora de los mejores augurios y presagios.

Mi agradecimiento tiene que estar a la altura de ese esfuerzo enorme por parte de Don Serapio, que supone largas horas de dedicación, y el de Don Carlos, que es el resultado de la redacción de un texto que me encanta, por su perfección formal y de contenido, y por la empatía que inspira hacia mi persona.

Resulta que, cuando Vd., amigo Don Carlos, publicó el texto de la lechuza, que es preciosa, como todas las tallas de Don Serapio, su padre, se cumplía exactamente un mes del fallecimiento del padre de Ana, que también lo era mío en cierta forma. Si Vd. le echa un vistazo a mi blog, y se fija en la columna lateral, en la parte superior, verá que le he hecho un homenaje a él, y también a mi padre y mi madre, fallecidos ya hace bastante tiempo. A ese homenaje he añadido la preciosa lechuza, como anunciadora de los mejores presagios, y como espíritu que me, y nos, dará vida en las dificultades que, sin duda, nos acompañarán a lo largo de la vida, como es natural que pase.

Me creo yo ahora que es el mejor presagio, que, al cabo de un mes exacto del fallecimiento del padre de Ana, reciba yo, y recibamos ambos, un regalo tan generoso, y de tanta delicadeza.

Doy ahora unas cuentas referencias sobre lo siniestro del búho, en contraposición a los buenos augurios de la que es el símbolo de la diosa Atenea / Minerva, la diosa de la Sabiduría, y protectora de la ciudad, la πόλις, de Atenas.

Yo mismo he escrito en mi blog lo siguiente:

Cuando el búho en Diciembre canta,
o lluvia o templanza.
(Refrán popular).

Por tres veces tropezaron sus pies dándole así una señal de que debía renunciar, por tres veces un búho siniestro emitió su augurio con su canto de muerte: ella seguía andando, sin embargo, y las tinieblas y la negra noche disminuyen su vergüenza; con la mano izquierda coge la de la nodriza; la otra tantea el invisible camino.
(Ovidio, Metamorfosis de Mirra)

A menudo parecía que ardían antorchas junto a los astros, a menudo cayeron gotas de sangre entre la lluvia; y el Lucífero, ennegrecido, tenía el rostro rociado de negra herrumbre, rociado de sangre estaba el carro de la Luna; el búho de la Estige dio en mil lugares tristes agüeros, en mil lugares vertió lágrimas el marfil, y se dice que en los bosques sagrados se oyeron cantos y palabras amenazadoras.
(Ovidio, Metamorfosis, Presagios antes del asesinato de Julio César).

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

2/2A
Pueden Vd. volver a ver las imágenes de la colección de textos Greco-Latinos de LES BELLES LETTRES, en los siguientes ejemplares:

Ovide: Les Metamorphoses. Tome I

Eschyle: Tragédies, Tome II

Doy, para finalizar, las referencias que aparecen del búho y la lechuza, en dos diccionarios, uno Latino, y otro Griego, que son de total fiabilidad, porque son los que yo he venido, y vengo, utilizando cuando tengo que consultar alguna palabra griega o Latina.

būbo, ōnis, m.[el búho] (f. only once Verg. A. 4, 462; cf. Serv. ad loc.; Non. p. 194, 1.— Hence given erroneously by Prisc. p. 683 P. and Rhemn. Palaem. p. 1370
I. fin. ib. as comm.) [bu/as, bu=za], an owl, the horned owl: "Strix bubo, Linn., whose cry was considered as ill-boding," Plin. 10, 12, 16, § 34; Verg. A. 4, 462: "ignavus bubo," Ov. M. 5, 550: "profanus," id. ib. 6, 432 (cf. id. ib. 5, 543: "profana avis): funereus," id. ib. 10, 453: Stygius (since Ascalaphus, son of Acheron or Styx, was changed to an owl; "v. Ascalaphus)," id. ib. 15, 791: "rauci," id. Am. 1, 12, 19: "bubone sinistro," Luc. 5, 396: "trepidus," id. 6, 689: "moestus," Sen. Med. 734: "luctifer," id. Herc. Fur. 687: "infaustus," Claud. in Eutr. 2, 407.

Charlton T. Lewis, Charles Short, A Latin Dictionary
Oxford, Clarendon Press, 1879

γλαύξ, Att. γλαῦξ, γλαυκός, ἡ, [la lechuza] Euphronius ap. Sch.Ar.V.1081, cf. Hdn.Gr.2.947:—
A. the little owl, Athene noctua, so called from its glaring eyes, Epich.166, Arist.HA488a26, al.; freq. as emblem of Athena, Ar.Av.516, Eq.1093, etc.: prov., γλαῦκ᾽ Ἀθήναζε, γλαῦκ᾽ εἰς Ἀθήνας, 'carry coals to Newcastle', Ar.Av.301, Antiph.175.2; γλαῦξ ἐν πόλει 'Jack's as good as his master', Hsch., etc.; γλαῦκες Λαυρειωτικαί, of Athenian coins, from the type, Ar.Av.1106; so of figures of owls, IG2.678B76.

2. γ. θαλαττία, an unknown bird, Thphr. Sign.52.

II. a kind of dance, Ath.14.629f.

III. wart cress, Coronopus procumbens, Dsc.4.138, Gal.11.857:—also γλάξ, Hdn. Gr.1.395, al.

Henry George Liddell, Robert Scott, A Greek-English Lexicon
Oxford, Clarendon Press, 1940

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

2/2B
Reciba Vd., Don Carlos, mi más sincero agradecimiento, que ruego haga extensivo a su padre, Don Serapio, y tengan por seguro que nuestra amistad y empatía durarán per saecula saeculorum.

Les envío a ambos un gran abrazo de amistad.
Antonio

PS.: Una observación entrañable: mi madre [R.I.P.], que fue una mujer de lo más bueno que puede existir en este mundo, una mujer de su tiempo, que no había pasado ni por el Instituto ni por la Universidad, pero que tenía la Sabiduría de la Vida y del Amor, que es la más grande, un poco al estilo de su padre, Don Serapio, cuando hablaba de mí ante otras personas y quería mostrar el orgullo que sentía por tenerme por hijo, solía decir:

Es que mi Antonio es Catedrático y, además, es muy "apañaíco".

Que en paz descanse ella.

Pues lo mismo Vds., Don Carlos y Don Serapio: que sepan que ese tratamiento me encanta y me enternece.

Chacien dijo...

Espero, amigo Antonio, que esta imagen de la lechuza que usted a tenido a bien de situar en un lugar preferente de su Blog sirva verdaderamente para el cumplimiento de los mejores augurios y presagios. No esperábamos menos de usted: ya imaginábamos que iba a apreciar el gesto de dedicarle esta obrita y que se lo iba a tomar con mucho entusiasmo. Mi padre está muy satisfecho por el modo en que a acogido esta iniciativa.

Permítame que aproveche la ocasión para reiterarle mis condolencias por la reciente pérdida sufrida y reciba un gran abrazo doble.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Amigos míos, Don Serapio y Don Carlos, Chacien,

En mi época más juvenil fui un creyente de los auténticos, de fe profunda en la Doctrina vigente en el momento. En la actualidad me he convertido en más selectivo, y creo en aquello que ha pasado el filtro de mi pensamiento y de los Valores que rigen mi vida. Entre ellos están el respeto a los demás, la solidaridad entre todos, y, como motor básico de la existencia, el Amor, así con mayúscula, pudiéndose entender éste de formas diferentes, porque sus manifestaciones son muy variadas.

Tengo que agradecerle a la Vida que, modestia aparte, sé distinguir la calidad humana de las personas con las que me relaciono. Desde el primer momento tuve la seguridad de que Vd., Don Carlos, y Vd., Don Serapio, son dos hombres excepcionales, y la experiencia posterior me ha hecho demostración de lo acertado de mi pensamiento en este sentido.

Hoy es Lunes, día 12 de Diciembre. El pasado Sábado, que era día 10 de Diciembre, al cabo de un mes exacto del fallecimiento de mi suegro [R.I.P.], que era para mí, como un padre adoptivo, recibí un regalo de Vds. dos, esa lechuza que talló Don Serapio y comentó Vd., Don Carlos, lechuza que fue tallada y comentada a instancias de una predilección mostrada por mí.

Yo lo interpreté como una señal de buenos augurios, y así lo manifesté en el comentario que hice en este mismo espacio, el mismo día,  al tiempo que instalé la lechuza en mi propio Blog, al lado del anillo protector, y al mismo tiempo la puse como fondo de pantalla de mi ordenador, de mis ordenadores.

Empiezo ahora, a partir de esa serie de sucesos, a creer en los Espíritus, pero sólo en los Buenos Espíritus, los que nos protegen y nos acompañan cuando vamos por la Vida por el camino recto, cual es mi caso, y el de Vds. dos, los Manes Romanos, y los Ángeles cristianos.

Resulta que hace una hora he recibido en mi casa, por correo certificado, imagínense Vds. qué. Como era natural, cuando a uno le dice el Funcionario de Correos que le trae un certificado, uno se sobresalta y piensa que puede ser una notificación de alguna infracción de tráfico…, nada bueno; pero no, en este caso, ha sido una preciosa lechuza, un trabajo de orfebrería, una obra sublime la que ha entrado en mi casa.

Me faltan palabras para agradecerles a ambos tan tierno y generoso gesto, que me llena de alegría y me va a proteger durante toda mi vida, a mí, y a Ana, porque, como Vds. ya saben, a Ana le encanta la decoración, y es ella la que se va a encargar de que la lechuza ocupe el lugar más preferente de nuestra casa, casa en la que abundan los objetos decorativos, pero estoy seguro de que, a partir de ahora, la figura preferida va a ser la lechuza.

¡Que los dioses y las diosas, todas y todos, los protejan a Vds. dos, Don Carlos y Don Serapio, porque realmente Vds. se lo merecen. Como los dioses suelen hacer Justicia, hablando en términos profanos, y Dios es justo, hablando en términos cristianos, yo estoy seguro de que Vds. dos van a estar siempre acompañados de la mejor suerte y de los buenos espíritus.

Les envío mi agradecimiento sincero y un gran abrazo de amistad,

Antonio

Chacien dijo...

Querido amigo, nos hace una descripción tan viva y detallada de lo acontecido que casi nos parece estar viéndolo. No nos pesa imaginar su sobresalto inicial (cosa que, por lo demás, era muy previsible) pues sin duda habrá contribuido a aumentar su alegría al comprobar de qué se trataba realmente. Decidimos darle una sorpresa porque los acontecimientos que no esperamos, ya sea para bien o para mal, suelen tener un efecto multiplicado sobre nuestro ánimo haciendo que los vivamos de un modo más intenso. Deducimos que la figurilla ha llegado en perfecto estado, lo cual nos satisface.

Hablando de calidad humana, sepa que si hubiéramos tenido alguna duda respecto a la calidad de su persona no habría recibido este presente, que no quiere otra cosa que corresponder a las múltiples pruebas que nos viene dando de amistad y consideración. Si, amigo Antonio, el obrar rectamente y la calidad de los valores de una persona siempre acaban dando fruto, aunque uno no lo haga (o precisamente por eso) por obtener nada en concreto. El reconocimiento en atención a la calidad de las personas es mutuo porque en este caso, y me va a permitir el uso de un adagio popular de resonancias bíblicas, entre nosotros, se cumple aquello de que "Dios los junta y ellos se crían".

Yo, proponiendo, y mi padre haciendo nos sentimos responsables de haber introducido en su hogar algo de alegría, tan en consonancia con el espíritu (lamentablemente, ya perdido, en la práctica, casi en su totalidad) de estas fechas, y ello nos hace igualmente felices.

Que disfruten de este humilde obsequio por muchos años, con salud y en amorosa compañía.

Un gran abrazo.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Amigos Don Carlos y Don Serapio,

Es bien cierto que Vds., con su forma de proceder, han introducido en nuestro hogar una buena dosis de alegría e ilusión, con ese gesto tan generoso que han tenido. Hay que tener en cuenta que Ana es una mujer muy sensible a los efectos de estos detalles y no se le escapa el gran valor que tiene la figura, tanto desde el punto de vista estético, como del afectivo.

Vds. dos, Don Serapio y Don Carlos, están continuamente en nuestras conversaciones, y siempre es para recordarlos con admiración y amistad.

Les enviamos un abrazo doble, y que Vds. también sean Felices y que lo sean por muchos, muchísimos años.

Ana y Antonio

Carlos Hernández dijo...

Ustedes también, amigos, han cumplido sobradamente con las muestras que nos dan de su agradecimiento. Eso también nos satisface enormemente.

En cuanto a lo de ser felices, se hará lo que se pueda, dentro de lo que nos dejen, pero le aseguro que tenemos auténtica vocación y estamos en ello.

Un gran abrazo doble.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Amigos nuestros, Don Carlos y Don Serapio,

En estos días tan entrañables, les deseamos toda la Felicidad del mundo, toda la que sea posible con los tiempos que corren, y que se cumplan todos sus deseos.

Como no podía ser de otra forma, yo he utilizado la preciosa talla de la lechuza para felicitar las Navidades a diestra y siniestra, porque me ha parecido que es un buen augurio, y también una señal de agradecimiento hacia Vds. por tanta generosidad.

Es decir, que la magnífica lechuza está circulando por el Blogger, por el FaceBook, y también por mi correo electrónico.

Me ha parecido, además, un digno homenaje a Vds.

Como no podía ser de otra forma, siempre he puesto la referencia de origen que, como es lógico, remite a su Blog, el de las Tallas.

Que sigan Vds. disfrutando del sol, de las encinas y de los viñedos, tal como le dice Vd., Don Carlos, a Don Gustavo Figueroa V.

Les enviamos un gran abrazo.

Antonio y Ana

Carlos Hernández dijo...

No podía cabernos mayor satisfacción que confirmar el entusiasmo con que ha recibido usted el presente, haciendo extensivo dicho entusiasmo, por añadidura, a su entrañable compañera, Ana. De usted ya lo esperábamos, así que bien podemos decir que estamos el doble de contentos.

Gracias por los detalles que nos cuenta y la estimación en que nos tiene. Reciban, asimismo, usted y su esposa, nuestros parabienes y mejores deseos, y un gran abrazo.

MA dijo...

Hola Don Serapio sigo su blog donde se puede ver su artesanal y artístico trabajo en tallar madera.
Gracias a Don Antonio que ha dejado un comentario de invitación en el muro de face invitándome a su blog y de su blog entro en el suyo, a seguir sus trabajos desde su casa virtual.
Le invito a entrar en mi blog,su blog amigo de letras, cuando guste y si le gusta su contenido seguir El blog de MA.

Gracias mil dese ya,felices fiestas que el año nuevo nos colme a todos de bendiciones.

Un abrazo fraternal de MA.

García Francés dijo...

Merecido regalo para nuestro catedro. Bello ejemplar. Un saludo, amigos.

Carlos Hernández dijo...

Sé bienvenida, MA, a este espacio que tiene vocación de contribuir a la cultura con las imágenes de sus tallas y con el contenido de las entradas que publicamos. En cuanto disponga de un poco de tiempo no dejaré de hacerte una visita en respuesta a tu amable invitación.

Un saludo muy afectuoso y felices fiestas con nuestros mejores deseos.

Carlos Hernández dijo...

Obviamente, estamos de acuerdo en los merecimientos de nuestro común amigo, persona generosa y desprendida donde las halla.

Gracias, García Francés, por el comentario y un saludo igualmente.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Muchas gracias, Don Alfredo, por las palabras con las que se refiere a mí, y muchas grcias, Don Carlos, por el mismo motivo. Insisto en darle nuevamente las gracias a Vd., Don Carlos, y a Vd., Don Serapio, por el excelente regalo que nos han hecho a Ana y a mí.

Como ya les he dicho, esa lechuza ocupa un lugar de privilegio en nuestro hogar, y nos va a traer buena suerte a todos, incluidos Vds.

Un abrazo,

Antonio

calmA dijo...

Como siempre, maravillosa obra de D. Serapio.

Mis mejores deseos para el 2012 Carlos, espero que sea un buen año para todos.

Abrazo

Carlos Hernández dijo...

Muchas gracias, CalmA, lo mismo te deseamos, de corazón.

David del Bass dijo...

Esta muy bien el blog, no lo conocía hasta ahora, me pasaré más a menudo a leerlo. Aprovecho para felicitarte el 2012, un saludo!!

Mariela Parma dijo...

Una belleza de entrada!!!!!!!
Hola!!!! Estoy en la blogoteca.20minutos. me gustaría que pasases y des tu opinión y si puedes votar, en buena hora!! Es la primera vez y quiero hacer conocer el blog!!!
te espero por http://lablogoteca.20minutos.es/todo-preescolar-15750/0/
Espero te guste!!
Muy bueno tu blog!!!
saludos

Anónimo dijo...

estoy en la buzqueda de un lechuza tallada en madera. pregunta a donde me puedo dirigir.

Carlos Hernández dijo...

Sentimos no poder ayudarte, comentarista anónimo, en tu búsqueda de una lechuza tallada en madera. Mi padre, el autor de estas tallas, no hace trabajos por encargo; tampoco conocemos a nadie que estuviera dispuesto a hacerlo.

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